Presupuesto desconectado
La planilla inicial deja de representar la obra cuando compras y gastos se registran en otros sistemas.
Perfour convierte el presupuesto en la estructura viva del control económico. Cada orden, gasto, certificado y pago puede relacionarse con la partida que lo originó para explicar qué se comprometió, ejecutó y pagó.
Controlar costos requiere comparar etapas distintas del mismo compromiso, no sumar egresos al final del mes.
La planilla inicial deja de representar la obra cuando compras y gastos se registran en otros sistemas.
Las órdenes emitidas todavía no pagadas no aparecen en caja, pero ya reducen el margen disponible.
Un sobrecosto total no indica qué partida, proveedor o decisión generó la diferencia.
El control se construye sobre relaciones operativas, no sobre una consolidación paralela.
Estructurá capítulos, secciones, partidas, cantidades, precios y APU con el detalle necesario.
Vinculá órdenes de compra y entregas parciales al saldo disponible de cada partida.
Asigná gastos, certificados y comprobantes al alcance presupuestario correspondiente.
Compará planificado, comprometido, gastado, certificado y pagado desde la misma historia.
Detectá exactamente qué componente cambió y abrí los documentos que respaldan el movimiento.
Considerá obligaciones pendientes antes de interpretar un saldo como dinero disponible.
Proveedores, certificados y pagos permanecen vinculados para conciliación y auditoría.
Comparando la línea base con compromisos, gastos, avance certificado y pagos, siempre imputados a las partidas que explican cada movimiento.
Sí. Una orden puede afectar la exposición económica antes de convertirse en gasto o pago, evitando interpretar caja como saldo libre.
Sí. Los presupuestos existentes pueden importarse, revisarse y convertirse en una estructura conectada con la ejecución posterior.